Swift termina sus observaciones tras casi 22 años al perder altura en su órbita
La NASA anunció el 23 de octubre el final del observatorio: su última observación fue el día 20 y la reentrada atmosférica se espera en las próximas semanas.
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Swift estaba construido para reaccionar con rapidez a fenómenos que duran muy poco. Detectaba un estallido de rayos gamma, una forma de luz de muy alta energía, avisaba a otros observatorios y giraba sus propios telescopios hacia el estallido. El descenso de su órbita ha impedido mantener la estabilidad que exige ese trabajo.
El rozamiento impide seguir observando
El 20 de octubre, Swift llegó a una altura de unos 275 kilómetros. Aunque allí el aire es mucho más tenue que en la superficie, todavía frena al satélite. El observatorio entró en modo seguro y el equipo de operaciones de la Universidad Estatal de Pensilvania envió la orden que puso fin a su actividad. La NASA atribuye el descenso acelerado al rozamiento atmosférico, aumentado por la actividad solar reciente.
Fuentes: [2] NASA · secuencia de cierre y preparación de la reentrada
El último intento de prolongar la misión
Antes del intento de mantenimiento, el equipo había pausado las observaciones y orientado Swift para reducir el frenado atmosférico, según explicaron sus responsables de Penn State en junio. La misión de mantenimiento terminó en agosto sin intentar elevar la órbita. Swift volvió después a observar cientos de objetivos. Según la NASA, la reanudación aumentó el rozamiento y el satélite volvió a descender rápidamente. La reentrada prevista en semanas sigue sin día ni lugar anunciados.
Fuentes: [2] NASA · secuencia de cierre y preparación de la reentrada · [3] Penn State · entrevista a los responsables de operaciones de Swift, junio de 2026
Un archivo que seguirá disponible
Lanzado en noviembre de 2004 para una misión inicial de dos años, Swift acabó acumulando casi 22 años de datos. Su archivo público ocupa aproximadamente 12 terabytes, es decir, unos 12 billones de bytes. Incluye más de 1,5 millones de imágenes ultravioletas y ópticas. El final de las observaciones nuevas no elimina ese material ni su utilidad para comparar fenómenos del pasado.
Fuentes: [1] NASA · final de la misión científica de Swift

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La dificultad de sustituir una respuesta rápida
El observatorio podía detectar un estallido, comunicar su posición y orientar sus instrumentos en alrededor de un minuto. La NASA estudia cómo aprovechar y ampliar las capacidades de otros telescopios para responder a acontecimientos repentinos. Es una búsqueda de alternativas: el comunicado no anuncia un reemplazo que reproduzca ya todas las funciones de Swift.
Fuentes: [1] NASA · final de la misión científica de Swift · [3] Penn State · entrevista a los responsables de operaciones de Swift, junio de 2026

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El legado de Swift necesita un archivo cuidado y capacidad de respuesta
A nuestro juicio, evaluar una misión espacial solo por la fecha de apagado deja fuera una parte de su servicio. Mantener accesibles los datos, sus instrumentos de consulta y la información necesaria para interpretarlos permite que una observación antigua responda a una pregunta nueva. La cifra de almacenamiento importa menos que la posibilidad de encontrar y comprender lo que contiene.
La otra tarea es distinta: conservar capacidad para reaccionar ante un fenómeno que todavía no ha sucedido. El archivo no puede apuntar un telescopio hacia la próxima explosión. Por eso conviene seguir por separado la conservación del conocimiento acumulado y los planes para cubrir la respuesta rápida que aportaba Swift. Ambos tienen valor, pero no se sustituyen entre sí.
El cierre también recuerda que una misión puede terminar por las condiciones de su órbita aunque sus instrumentos hayan seguido produciendo ciencia. Las futuras propuestas de mantenimiento deberían explicar qué riesgos aceptan, qué pueden prolongar y con qué alternativas se comparan. Esa información ayudaría a juzgar decisiones concretas sin convertir una vida útil muy larga en garantía de duración indefinida.
Opinión de Pulso Diario · elaborada a partir de los hechos y fuentes citadosFuentes y límites de verificación
El final de operaciones y la previsión de reentrada proceden de la NASA. La entrevista de Penn State aporta contexto anterior del equipo que operaba el observatorio y explica la orientación usada para reducir el rozamiento; no confirma por sí misma el cierre de octubre. La reentrada no se presenta como un hecho ya ocurrido.
Fuentes: [1] NASA · final de la misión científica de Swift · [2] NASA · secuencia de cierre y preparación de la reentrada · [3] Penn State · entrevista a los responsables de operaciones de Swift, junio de 2026
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